El campanario de Brujas

El Belfort, con sus famosas camapanas de carillón, es el emblema de las ciudades belgas.

El Belfort de Brujas, Patrimonio Mundial declarado por la UNESCO desde 1999, es uno de los más destacados de Bélgica. Con sus 83 metros de altura esta torre campanario coronada por sus emblemáticas campanas de carillón se alza sobre el horizonte de la ciudad como su orgulloso gran símbolo, representante del poder y la riqueza de la villa en la Edad Media, y ahora lugar de visita obligado que señala el centro neurálgico de Brujas desde su localización en la Grote Markt (Plaza del Mercado o Plaza Mayor).

ORÍGENES DEL CAMPANARIO DE BRUJAS

El origen de esta gran torre data de una primera construcción del año 1240 situada en la plaza central de la ciudad y erigida en madera. En la parte baja de este edificio se alojaba el mercado de lanas y paños, mientras que la torre tenía funciones administrativas relacionadas con el gobierno de la ciudad, en ella se almacenaban los archivos municipales y contaba con estancias de reunión para los magistrados o la sala del tesoro de la ciudad.

Sin embargo, los archivos más antiguos desaparecerán a causa de un incendio que destruiría la torre en 1280. Posteriormente, y tras la construcción del ayuntamiento en la plaza Burg de Brujas, los archivos serán trasladados a este nuevo emplazamiento, junto con el resto de las funciones administrativas. La torre sería reconstruida en 1296 sobre una doble base que esta vez será ya de piedra y coronada con una aguja de madera.

La parte baja del edificio dedicada al mercado se agrandaría a lo largo del siglo XV, creciendo en altura de 1483 a 1487 la torre, al construirse una parte superior octogonal flanqueada de cuatro torrecillas, que seguirá contando con una aguja de madera, coronada ahora con una estatua de San Miguel.

INCENDIOS EN EL CAMPANARIO DE BRUJAS

Pero varios incendios más afectarán el transcurso histórico de este símbolo de Brujas, como el fuego declarado en 1493 que volverá a destruir la parte superior de la torre, junto con sus campanas y la aguja de madera, que será sustituida por otra con un labrado con esculturas de leones, y un tercer incendio en 1741 que afectaría a la estructura de la torre, la cual tomará su aspecto actual ya en 1822.

DATOS DEL CAMPANARIO DE BRUJAS

Con una altura de 83 metros, es necesario subir los 366 escalones de esta torre de estilo gótico brabanzón para ascender a su cima. Allí encontraremos las famosas campanas de carillón belgas, símbolo sonoro del país que en Brujas cuenta con 47 de ellas. Como curiosidad, podemos destacar el balcón que se alza sobre la entrada al edificio, un lugar que era utilizado generalmente para realizar las proclamas a los ciudadanos de la villa, que habían sido llamados a concentrarse en la plaza mediante el repicar de las campanas. Desde esta situación privilegiada se les hacía conocer las leyes dictadas o los bandos municipales, de ahí su nombre en neerlandés de Hallegeboden (los bandos del mercado).

EL BELFORT, MUCHO MÁS QUE UN SÍMBOLO

El belfort era el emblema de una ciudad, su símbolo de poder y riqueza, la forma de materializar el estatus de una villa en el mundo feudal e incluso de competir en importancia con las ciudades vecinas.

Estas torres campanarios cumplían muchas y diferentes funciones, aunque cada una de ellas no tenía el deber de responder a todas, sino que su contexto histórico y su localización eran factores claves para definirlas. Una función muy común era la de lugar de vigilancia ante el peligro de una posible invasión o un incendio, servían también como lugares de reunión para los regidores, como tribunal, de prisión y de sala del tesoro que guardaba las riquezas de la ciudad.

Aunque una de sus funciones más importantes era la de regir el ritmo de la ciudad. Con sus campanas de carillón desde el belfort se indicaban las horas y se regulaba la vida de sus ciudadanos, se anunciaba la salida del sol y el toque de queda, las horas de trabajo o descanso, se convocaba a los regidores o magistrados y se llamaba a los vecinos a alzarse en armas o se les hacía saber de la presencia de un incendio. Además, el belfort y sus campanas de carillón merecen mención especial en cuanto a su destacado papel en la celebración de las más variadas festividades y ceremonias belgas.

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HORARIOS Y PRECIOS DEL CAMPANARIO DE BRUJAS

Abierto todos los días, de 9.30 a 17.00 horas. Cerrado 25 diciembre, 12 de mayo y 1 de abril. Precio normal de adulto 8 euros. Jóvenes hasta 25 años y mayores de más de 65, 6 euros. Niños hasta 6 años gratuito.

UBICACIÓN

Markt, 8000, Brujas, Bélgica.

CÓMO LLEGAR

Si se quiere ir al campanario de Brujas en la Plaza Mayor, lo más probable es que se llegue por dos caminos concretos. Por un lado, si seguís el camino que proponemos a lo largo de los diferentes monumentos de Brujas, entonces llegaréis desde la Plaza Burg a través de la calle Breidelstraat, pasando por delante del edificio barroco de la Probostía y entrando al Grote Markt, lo verá al lado izquierdo.

La otra opción, si vais en coche, sería aparcar en el parking de la plaza Zand y continuar caminando unos diez minutos por la calle Zuidzandstraat, la calle que sale por el lado Este de la plaza en dirección al centro de la ciudad. Por esta calle podremos ver los escaparates de numerosas tiendas, restaurantes económicos y de camino a la plaza del Grote Markt pasaremos junto a la Catedral de San Salvador de Brujas.

LUGARES CERCANOS

  • Plaza Burg (100 m).
  • Jan van Eyckplein (275 m).
  • Catedral de San Salvador (350 m).
  • Museo Groeninge (375 m).
  • Museo Gruuthuse (425 m).
  • Plaza Zand (500 m).