Torre Japonesa, Pabellón Chino y Museo del Lejano Oriente

on Lunes, 15 Octubre 2018. Posted in Bélgica

Torre Japonesa, Pabellón Chino y Museo del Lejano Oriente

Bélgica es un país en el que sin duda predomina arte medieval, sin embargo es un país lleno de sorpresas y con una mezcla de artes y culturas enorme debido principalmente a su localización geográfica y a su importancia política.

La historia de Bélgica es muy rica e interesante. Muchos han sido los importantes reyes que han dirigido el país, pero en este caso destacaremos a Leopoldo II pues fue quien decidió construir en Bélgica tres monumentos con tintes orientales.

A finales del siglo XX, concretamente en 1900, se celebró en París una importantísima exposición universal a la que acudieron numerosos países a mostrar sus riquezas. Leopoldo II, de quien es de sobra conocido su carácter megalómano, se enamoró de los edificios que habían construido China y Japón, por lo que decidió comprarlos y transportarlos a Bruselas. Finalmente sólo parte de la Torre Japonés fue comprada, pero ningún edificio chino.

A finales de 1905 Bruselas se erigió en Bruselas la Torre Japonesa. Sólo parte de su fachada exterior fue diseñada y construida en Japón y tiene el típico estilo oriental, otra parte fue construida en Bruselas a semejanza de la estructura ubicada en París durante la exposición. Su interior tiene un estilo mucho más modernista, concretamente se podría encuadrar dentro del art nouveau.

La Torre Japonesa de Bruselas tiene una altura de 40 metros y está construida, siguiendo las ancestrales normas de construcción y decoración japonesa, sin un solo clavo.

Dentro de la Torre Japonesa podemos encontrar parte (pues la mayoría de las piezas se encuentran ahora expuestas en otros museos) de una exclusiva colección de cerámica japonesa del s. XVII y XVIII. La colección proviene en su totalidad de Japón y la mayoría de piezas formaban parte de antiguas colecciones de familias adineradas de la ciudad.

El Pabellón Chino

El Pabellón Chino se construyó con maderas que el propio Leopoldo II había adquirido en la Exposición Universal de París. En un principio la idea era construir este edificio para convertirlo en un restaurante, cosa que nunca sucedió.

Por último el Museo del Lejano Oriente se construyó para servir de almacén y cochera al restaurante, tristemente nunca ha abierto sus puertas al público.

Hoy en día todos los monumentos así como sus cercanías se encuentran cerradas al público por encontrarse inmersos en un proyecto de conservación. Sin embargo, si decidís acompañarnos en una visita panorámica, podremos mostraros su entorno así como los mencionados monumentos (aunque sin poder llegar a sus plantas).

Si deseáis más información sobre estos tres monumentos, podéis preguntarnos en nuestros Free Tours Históricos por Bruselas.

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